Lactancia Materna y Seguridad Alimentaria

La lactancia materna juega un papel muy importante en la meta de convertir la seguridad alimentaria, en una realidad para los 140 millones de bebés que nacen cada año.

Seguridad alimentaria significa el poder obtener suficiente  alimento para mantener una vida productiva y saludable, hoy y en el futuro.  Las comunidades disfrutan de la seguridad alimentaria cuando todas las personas, en todos los hogares, tienen acceso a una adecuada alimentación, tanto en cantidad como en calidad, accesible, aceptable, apropiada, obtenible de los recursos locales, sobre una base continua y sostenible.

La lactancia materna da total seguridad alimentaria a los(as) infantes.  No hay nada más pronta,  accesible y nutritiva que la leche  materna; un alimento totalmente completo para cada bebé hasta los 6 meses de edad. 

La leche materna continúa ofreciendo las bases para el desarrollo infantil, con los nutrientes esenciales y energéticos, ayudando a prevenir la desnutrición y las deficiencias de micro-nutrientes.  Esta protección la ofrece la leche materna entrado el segundo año de vida y más allá, combinándola con otros  alimentos.  

La leche materna es el primer alimento para cualquier bebé y no sólo le beneficia a éstos(as),  sino que también ofrece beneficios para las mujeres, familias, comunidades, y para nuestro planeta.

LACTANCIA MATERNA:  EL PRIMER ALIMENTO

BENEFICIOS PARA CADA BEBÉ

La leche materna le ofrece a cada bebé en desarrollo, un alimento nutritivo, accesible, y que ayuda a protegerle del síndrome de muerte súbita.  La incidencia de diarrea es de 3 a 14 veces mayor en bebés alimentados(as) con biberón cuando se comparan con los(as) amamantados(as).  Además, los(as) bebés que reciben leche materna producen mayores niveles de anticuerpos como respuesta a las inmunizaciones infantiles.

Los y las bebés amamantadas tienen un riesgo menor de adquirir infecciones del tracto urinario.  

La lactancia materna ayuda a prevenir la diarrea, incluyendo eczema, alergias hacia los alimentos y respiratorias, tanto en la niñez como en la adolescen-cia.

La composición de la leche materna cambia en una simple comida y va transformándose conforme avanza el proceso de lactación, mientras que las fórmulas siempre se mantienen uniformes (Jensen et al. Handbook of Milk Composition, 1995: 836).

BENEFICIOS PARA LAS MUJERES

La lactancia materna es un placer especial para las madres y para sus bebés.  También ofrece beneficios a largo plazo para las madres que amamantan: la lactancia reduce el riesgo de cáncer de seno y de ovarios,  de anemia y de osteoporosis.

La lactancia materna exclusiva ayuda al esparcimiento entre embarazos, dándole a la mujer tiempo para recuperarse del parto, y así poder cuidar a sus bebés y a contribuir a la seguridad alimentaria de la comunidad y del hogar.

BENEFICIOS PARA LAS FAMILIAS 

La lactancia materna le cuesta muy poco a las familias y a las madres.  La alimentación artificial puede consumir  de un 20% a un 90%  del ingreso familiar; a esto hay que añadirle  los costos de tener que cuidar a niños(as) enfermos. 

Todo(a) bebé, sus hermanos y hermanas y sus familiares se beneficiarán de la lactancia materna y podrán tener mejores oportunidades de acceso a una alimentación más nutritiva.

BENEFICIOS PARA LAS COMUNIDADES

La lactancia materna es un importante seguro cuando las familias sufren golpes y emergencias.  En casi todos los países, ricos o pobres, los niños y niñas de familias de menores ingresos, tienden a ser menos amamantados(as).  Sin embargo, podrían recibir el mejor alimento, el más accesible y nutritivo de todos, si recibieran la leche de pecho.

Las madres pueden estar seguras que cuando amamantan proveen la mejor alimentación.  Madres pobres, que experimentan ellas mismas hambre y que no pueden comprar los alimentos que necesitan a diario, pueden amamantar y generalmente, lo hacen más que aquellas que están mejor nutridas. La madre lactante tiene el derecho a la mejor nutrición y la sociedad debe cumplir con la responsabilidad de brindársela.
 

“Invertir en la promoción de la lactancia materna es una de las intervenciones de salud con mejor costo-efecto disponibles” (Orton et a. 1996:165).

BENEFICIOS PARA EL AMBIENTE 

Vivimos en un mundo contaminado.  La lactancia materna no produce desperdicio.  Cada madre que amamanta reduce el problema de contaminación y de la disposición de basura.  Mientras se amamanta no se necesita utilizar ni la tierra, ni el agua, ni metales, ni plásticos, ni combustible, ni utilizar dinero o depredar al medio ambiente.  La lactancia materna ayuda a proteger a la naturaleza.

Para hacer las mezclas de leche en polvo, y esterilizar y lavar los biberones y tetinas, se utiliza mucha agua.  Se necesitan aproximadamente 200g de madera para hervir un litro de agua; en un año un(a) bebé alimentado(a) artificialmente puede usar por lo menos 73 kilos de madera.

NUTRICIÓN A TRAVÉS DE LA VIDA

La seguridad alimentaria es importante a lo largo de todo la vida de las mujeres.  

La vida puede tener problemas de salud como resultado de una deficiente nutrición de la madre.  Esto puede afectar la vida de las siguientes generaciones, con círculos de tristeza y de hambre escondida ligadas a la nutrición.

EMBARAZO

La buena nutrición a través del embarazo promete bebés saludables.  Los(as) bebés de bajo peso al nacer enfrentan muchas desventajas, incluyendo el mayor riesgo de infección y de muerte durante las primeras semanas de vida y la mayor incidencia de enfermedades como la diabetes, infarto y enfermedades del corazón en su vida posterior.  La desnutrición materna es la causa más común de los bebés de bajo peso al nacer.  Las mujeres embarazadas tienen riesgo de deficiencias nutricionales, particularmente en los hogares de bajos ingresos económicos o con patrones consu-mistas de alimentación.

LA PRIMER LECHE, CALOSTRO, LA MEJOR ALIMENTACIÓN 

Sin desperdicio, el calostro, la primer leche producida después del parto, llena todas las necesidades nutricionales de cualquier recién naci-do(a).  Tiene grandes propiedades anti-virales, contiene agentes que atacan a las bacterias, fortalece el sistema inmunológico de los(as) bebés y es una importante fuente de vitamina A.

¿Se imaginan entonces, desperdiciar un alimento así? 

LLENANDO LAS NECESIDADES DE LAS MADRES QUE AMAMANTAN.  

Como productoras de un alimento especial, las madres que amamantan necesitan un ambiente que las apoye, incluyendo el tener llenas sus necesidades nutricionales y de salud.  Las madres que amaman-tan necesitan consumir mayores calorías, y cuidarse a sí mismas ya que son la mejor fuente de nutrición y de  cuidado infantil.

DOS AÑOS Y MÁS… 

Los beneficios de la leche materna continúan después de que se añaden los otros alimentos de la dieta familiar.  La leche materna es una fuente completa de proteínas que complementan los cereales y los otros alimentos.

DEFICIENCIA DE MICRO-NUTRIENTES

Los beneficios de la leche materna como micro-nutrientes dan a los niños y niñas la esperanza de una mejor salud.

ASEGURANDO UN FUTURO SALUDABLE 

La lactancia materna tiene una gran relación con la salud infantil. Es como una medicina y con relación al espaciamiento entre embarazos, es pilar en la planificación familiar.  Es importante recordarle a los gobiernos que la leche materna es el primer alimento y el más seguro para todas y todos los infantes y que es deber del Estado proteger el ejercicio de este derecho.

La lactancia materna es el corazón de la seguridad alimentaria, de la economía, de los recursos naturales, de la sostenibilidad, de las comunidades, del medio ambiente y del futuro de las personas y de nuestro planeta.

La lactancia materna es una parte fundamental de la seguridad alimentaria en todo el mundo.


El documento original fue preparado por Penny van Esterik  para una serie que produce WABA para apoyar a los grupos en sus actividades de protección, promoción y apoyo a la lactancia materna y en particular, para la semana mundial de lactancia materna que se realiza cada  año, del 1 al 7 de agosto. 
WABA, Apdo. 1200, 10850 Penang, Malaysia; tel. 604-6484 816; fax. 604-657 2655; email: waba@waba.org.my

Documento traducido y adaptado al español por CEFEMINA para el Proyecto Regional de IBFAN América Latina y del Caribe, con el apoyo de GIFA.  Esta publicación recibió apoyo financiero externo. Esto no compromete a los patrocinadores con los contenidos expresados que son responsabilidad de los autores y autoras. Sus artículos pueden ser reproducidos o traducidos sin previa autorización siempre y cuando se cite la fuente.